De la misma forma que en la antigüedad, en esta época primaron los derechos conferidos a determinados grupos sociales o clases privilegiadas, es decir, derechos estamentales; se disfrutaban en función del estamento o la corporación de los que se formaba parte. Lo que nos permite enmarcar a los derechos humanos durante la Edad Media son una serie de características que encontramos como denominador común en los textos jurídicos-normativos medievales. Los derechos estamentales eran los que se garantizaban en la mayoría de los territorios europeos y estos respondían a la estructura de regímenes estamentales. Estos derechos buscaban hasta cierto punto, limitar el poder monárquico, aunque tenían un carácter oligárquico, esto es que desde sus orígenes eran pactados entre la nobleza y los hombres considerados libres. Es importante mencionar que durante este periodo se dio un paso importante en la consecución de derechos colectivos; no obstante, estos derechos no se entendían como inherentes a la condición humana sino como garantías concedidas por el soberano. Los orígenes de los derechos humanos se pueden rastrear en los distintos continentes, culturas y épocas. Estos orígenes también se encuentran en las culturas precolombinas. Al fin de este periodo, durante la época del renacimiento, en que florecieron las artes y el pensamiento, se dio el encuentro de las culturas occidentales y americanas, con las cargas de explotación y dominio para estas últimas. En 1492 se produce el llamado descubrimiento de América, un hecho que alteró radicalmente el curso de la historia, tanto en el caso de los pueblos colonizados como en el de los colonizadores. La llegada de Colón a las islas del Caribe sería más adecuado llamarla el inicio de la conquista y la colonización del continente americano, incorporando así el componente conflictivo y violento que tuvo el encuentro de los dos mundos. Hasta Edad Media no encontramos antecedentes claros de los derechos humanos. En esta época, aunque de forma fragmentaria y con significación equívoca, aparecen recogidos una serie de derechos que pueden ser considerados antecedentes de los derechos fundamentales. Ese reconocimiento se realiza en los fueros, que son los que regulan la adquisición y garantía de los derechos.
Contemplados desde la perspectiva de la historia de los derechos humanos, se pueden señalar los siguientes:
· Se producen como consecuencia del paso del régimen feudal al régimen estamental.
· Constituyen una garantía y un límite frente al poder real de unos derechos reconocidos.
· Se constituyen en el punto de partida para el reconocimiento posterior de nuevos derechos y nuevas reivindicaciones extendidas a sectores cada vez más amplios de la población
En los últimos años se han multiplicado los comentarios, pronunciamientos, llamados y observaciones, por parte de los organismos internacionales responsables de la vigilancia de los derechos humanos, que hacen mención no sólo de los actos de gobiernos sino también de grupos no-estatales que utilizan la violencia en la persecución de sus metas políticas. En algunos casos, esto ocurrió a pedido expreso de gobiernos que fueron objeto de graves acusaciones de violación de derechos humanos. Actualmente según el “Informe de la situación de Derechos Humanos en Colombia 2008-2013 continúan registrándose violaciones graves y sistemáticas a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario de parte de todos los actores armados del conflicto (guerrilla, paramilitares y fuerzas de seguridad). En 2011, 35 líderes sindicales fueron asesinados, una vez más, Colombia es el país más peligroso para los y las sindicalistas.
Frente a la mayor presencia de transnacionales en cada vez más sectores, las organizaciones sociales, sindicales y políticas han venido denunciando la violación sistemática de los derechos humanos cometidos, con la complicidad o directamente corresponsabilidad, de estas empresas transnacionales, como han sido los casos de Occidental Petroleum (Oxy), Banacol y Coca Cola. Para el primer caso, en el TPP Capítulo Colombia se acusaba a la petrolera de ser corresponsable de los homicidios de 8 líderes sindicales de la Unión Sindical Obrera y de la matanza de Santo Domingo (Tame, Arauca), donde murieron 17 personas. En el segundo caso, la transnacional se ha beneficiado de estructuras paramilitares para eliminar la oposición social a la expansión del cultivo de plátano y así acaparar más fácilmente grandes extensiones de tierra. En el tercer caso, se han documentado denuncias de la connivencia de Coca-Cola en el asesinato de sindicalistas de la empresa.
Contemplados desde la perspectiva de la historia de los derechos humanos, se pueden señalar los siguientes:
· Se producen como consecuencia del paso del régimen feudal al régimen estamental.
· Constituyen una garantía y un límite frente al poder real de unos derechos reconocidos.
· Se constituyen en el punto de partida para el reconocimiento posterior de nuevos derechos y nuevas reivindicaciones extendidas a sectores cada vez más amplios de la población
En los últimos años se han multiplicado los comentarios, pronunciamientos, llamados y observaciones, por parte de los organismos internacionales responsables de la vigilancia de los derechos humanos, que hacen mención no sólo de los actos de gobiernos sino también de grupos no-estatales que utilizan la violencia en la persecución de sus metas políticas. En algunos casos, esto ocurrió a pedido expreso de gobiernos que fueron objeto de graves acusaciones de violación de derechos humanos. Actualmente según el “Informe de la situación de Derechos Humanos en Colombia 2008-2013 continúan registrándose violaciones graves y sistemáticas a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario de parte de todos los actores armados del conflicto (guerrilla, paramilitares y fuerzas de seguridad). En 2011, 35 líderes sindicales fueron asesinados, una vez más, Colombia es el país más peligroso para los y las sindicalistas.
Frente a la mayor presencia de transnacionales en cada vez más sectores, las organizaciones sociales, sindicales y políticas han venido denunciando la violación sistemática de los derechos humanos cometidos, con la complicidad o directamente corresponsabilidad, de estas empresas transnacionales, como han sido los casos de Occidental Petroleum (Oxy), Banacol y Coca Cola. Para el primer caso, en el TPP Capítulo Colombia se acusaba a la petrolera de ser corresponsable de los homicidios de 8 líderes sindicales de la Unión Sindical Obrera y de la matanza de Santo Domingo (Tame, Arauca), donde murieron 17 personas. En el segundo caso, la transnacional se ha beneficiado de estructuras paramilitares para eliminar la oposición social a la expansión del cultivo de plátano y así acaparar más fácilmente grandes extensiones de tierra. En el tercer caso, se han documentado denuncias de la connivencia de Coca-Cola en el asesinato de sindicalistas de la empresa.
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